Osteopatía Pediátrica

¿Por qué recurrir a la Osteopatía Pediátrica?

El parto, además de ser un momento único tanto para los padres como para su bebé, es un momento muy traumático física y psíquicamente.

Nuestro bebé pasa de estar en una atmósfera de protección absoluta a estar expuesto a todo tipo de estímulos (luz, ruido, frío, hambre, etc).

¿Por qué decimos que es traumático físicamente?

Porque el cráneo de nuestro bebé sufre una presión tremenda a nivel craneal al atravesar el canal del parto.

¿Es mala esta presión?
En absoluto.

Es totalmente necesaria para la completa formación y desarrollo de su cráneo. Pero, ¿qué pasa cuando el bebé viene en una postura distinta, el parto es instrumentado o nos practican una cesárea? En este caso, las presiones varían, aumentan o hay ausencia de ellas respectivamente.

Esto puede originar que los distintos huesos que forman el cráneo, y las articulaciones entre ellos, se vean afectadas y traigan consigo una serie de sintomatología determinada que puede ir desde malformaciones craneales a cólicos del lactante o irritabilidad del bebé.

En la osteopatía pediátrica, nuestro punto de partida a la hora de realizar el tratamiento siempre es una inspección de la cabeza de nuestro bebé. Tanto para comprobar que exista una correcta relación entre los distintos huesos como para influir en la inervación que sale del cráneo y que va a controlar distintas funciones como el oído, la vista, la deglución, la digestión, etc.

¿Son agresivas estas técnicas?
En absoluto.

Las técnicas craneales son técnicas muy suaves a la percepción, pero muy efectivas y pueden evitarnos el tener que recurrir a métodos más agresivos en un futuro.

¿Cuándo podemos comenzar con un tratamiento de osteopatía pediátrica?

Desde el nacimiento de nuestro bebé. Es más, cuanto antes lo comencemos, más fácil nos será corregir el problema dada la plasticidad del cráneo del recién nacido.

Osteopatía Infantil

  • Cólicos del lactante.
  • Reflujo gastroesofágico.
  • Estreñimiento y gases.
  • Tortícolis congénita.
  • Otitis, bronquiolitis, sinusitis.
  • Malformaciones craneales (Plagiocefalia, Microcefalia, Hidrocefalia).
  • Luxación congénita de cadera.
  • Pie zambo, tibias varas.
  • Escoliosis.

Sea cual sea su sintomatología consúltenos